En las frías aguas de Kattegat la misión se completa en la revista Buceadores de agosto.

Trepidante e interesante.

Salto al agua, y ¡¡AAAHHGGGG!! Los 5ºC del agua del Báltico me apuñalan la cara. Del resto, creo que he acertado, no noto el agua en el cuerpo.

 

….Inicio el descenso y voy pegado a Ben. Tenemos el cable de acero que nos guía al fondo, donde la jaula que servirá para subir el ROV está inmóvil. ¿La visibilidad empeora? No, cambia de tono, de un verde fluorescente pasa a un oscuro negro, y con los focos encendidos no es más que una sopa de rebotes marrones de barro. Debemos estar cerca pero no veo el pecio, ni una sola chapa, solo los focos de Ben y los del ROV que nos vigila.

 

 

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